¿Qué necesito?

18.04.2015 10:48

A veces no soy del todo consciente de atender como corresponde a esa voz que nace en el ego y que distribuye la información según le va el aire dando unas veces más poder a mi centro emocional  otras  al centro mental y a veces a mi centro visceral.

Otra manera de entender la inteligencia de los centros es darnos cuenta  de que cada uno de ellos nos conecta a la realidad desde una sensibilidad diferente. Por ejemplo: El centro visceral nos habla de nuestras necesidades, de lo que nos hace falta, de lo que el cuerpo experimenta como vacío; el centro emocional nos habla de nuestros deseos, de lo que es importante, del valor que damos a las cosas según nuestros significados internos; y el centro mental nos habla de lo que queremos, de nuestras decisiones y elecciones, de lo que conviene para obtener los resultados que esperamos conforme a nuestro punto de vista sobre la vida.

Cuando los tres centros coinciden y apuntan a una misma dirección, nos lanzamos sin más, sin miedo y de manera asertiva y constructiva, con coherencia, entrega y compromiso. Si alguna vez lo que necesitabas era lo que deseabas y lo querías, sabrás de lo que estoy hablando.

Lamentablemente, a veces, no ocurre así y dos de nuestros centros se enfrentan paralizándonos, pondré un ejemplo.

Deseo algo que no necesito y conseguirlo es a costa de algo que necesito.

Necesito algo y no quiero hacer lo necesario para conseguirlo.

Deseo algo y  aunque lo que quiero es incompatible.

¿Os suena?

Según como sea nuestra personalidad y educación, le daremos más prioridad a un centro inclinando la balanza en una dirección u otra.

El ser humano percibe la realidad  en forma de polaridades enfrentadas, bueno o malo, entender que una tercera fuerza puede ayudar a reconciliar esos dos centros puede llegar a ser útil en momentos de toma de decisiones o cambios en nuestra vida. Pero ojo!, reconciliar no es sentenciar. Solemos usar un centro para desmontar al otro, quiero decir usar la en centro mental para darle la razón al deseo o a la necesidad no es reconciliar.

Por supuesto que nuestro ego prefiere esta solución porque siempre que hay una parte perjudicada se aprovecha para tener mayor poder sobre nosotros.

Imaginate que un fin de semana después de una semana de duro trabajo  necesitas descansar y haces planes para ello. Te has olvidado que ese fin de semana es el cumpleaños de tu mejor amigo y que te llama para recordártelo. Tú deseas ir de corazón, pero tu cuerpo te pide que no lo hagas. ¿ Cómo lo resolverías?

Si le preguntas a la cabeza, enseguida saltarán las alertas de lo que puede pasar si no vas…así que vas y no descansas, aunque al estar cansado no disfrutarás de la fiesta, o bien no vas al cumpleaños pero no descansarás por el sentimiento de culpa…

Muchas veces nos convertimos en personas que nunca hacen lo que necesitan, nunca hacen lo que desean o nuca hacen lo que quieren.

¿Puedes reconocerte en una de estas tres categorías? ¿ En cuál?

La clave para ganar en plenitud y libertad es acordarnos  de tomar presencia y detener los mecanismos automáticos del centro mental antes de utilizarlo como fuerza reconciliadora.